Colocarse en neopreno, calzarse las aletas, ponerse la máscara y las botellas y lanzarse al agua para practicar el buceo en Canarias es un descenso al paraíso. Porque todo el archipiélago es auténtico paraíso para el buceo.
La calidad de sus aguas –internacionalmente conocidas por su transparencia (con visibilidades de hasta 30 metros) y por su calidez (en torno a 20 ºC)– y la de sus fondos, volcánicos, repletos de recodos y arrecifes, pecios y simas de hasta 1.000 metros de profundidad y llenos una increíble vida marina, ha valido a diferentes zonas de Gran Canaria, la perla de las Islas Afortunadas; El Hierro, La Palma y Lanzarote, la isla inventada por César Manrique, la denominación de Reserva Marina.
Bucear aquí es hacerlo en el mejor lugar posible de Europa. Y de todas las inmersiones posibles, estas son las seis que no deberías perderte si quieres saber todo lo bueno que, bajo el agua, esconde Canarias.
Bendecida con largas playas y aguas turquesas, Jandía sobresale como un apéndice por el sur de Fuerteventura. Sus fondos atesoran una exuberante fauna que incluye sargos, morenas negras, chuchos (una especie de raya) o angelotes (de la familia del tiburón). La inmersión más espectacular es la del Veril Grande: frente al Faro de Jandía, a 20 metros de profundidad, se alza una plataforma rocosa con una pared vertical que cae hasta los 40 metro
En el sur de El Hierro se eleva esta montaña submarina con paredes verticales de hasta 100 metros. En sus entrañas habitan muriones y enormes meros. Sus dos cumbres forman sendas plataformas a solo 6 y 9 metros de profundidad. El Bajón es la joya de la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, uno de los mejores lugares de buceo de Canarias.

A esta lengua de lava submarina frente al puerto de La Restinga acuden tortugas, meros, atunes, rayas, delfines, barracudas y hasta impresionantes tiburones ballena. Punta Restinga ofrece cuevas, plataformas y acantilados por los que serpentear. Su increíble paisaje marino se vio ligeramente alterado por las erupciones volcánicas del 2011 en esta zona de El Hierro.

El litoral del extremo sur-occidental de La Palma está protegido por una reserva marina, la Reserva Marina de La Palma, pero el buceo recreativo está permitido en algunas zonas. Los fondos de esta parte de la isla están llenos de grutas, profundos acantilados y grietas en los que avistar enormes meros, rayas águila, corales negros, tortugas bobas o delfines mulares.

Con el nombre hawaiano de Waikiki se conoce a un popular pecio situado frente a Puerto del Carmen, en el sureste de Lanzarote. Al sumergimos, entendemos la razón de tan sugerente topónimo: el fondo de arena dorada, las aguas luminosas, las rocas llenas de cuevas, los corales negros y naranjas y las esponjas multicolores nos trasladan a una latitud tropical.

San Miguel de Abona, en el sur de Tenerife, guarda un secreto bajo las aguas: un paisaje con barrancos, arcos, cuevas y arenales a una profundidad que llega hasta los 45 metros y con una buena visibilidad. Es una inmersión exigente, pero la recompensa es observar mantas y angelotes posados en la arena del fondo, cardúmenes de bicudas o enormes meros.
