Uno de los errores más comunes que cometemos con nuestra alimentación es la de picotear en exceso entre horas. Y, especialmente, porque recurrimos a alimentos ultraprocesados, que son todos aquellos productos elaborados a través de procedimientos industriales, como por ejemplo, bollería, dulces, chucherías, bebidas carbonatadas. Estos son alimentos prohibidos si queremos estar en forma. Por ello, tenemos que saber escoger el tipo de aperitivos que hacemos a lo largo del día y, sobre todo, ahora en aislamiento. Por ejemplo, con un puñado de frutos secos optemos las calorías y nutrientes para pasar las horas que median entre una comida y otra. Este y otros ejemplos te contamos aquí para que conozcas ocho recetas saludables para picar entre horas durante la cuarentena.
Una de las recetas más sencillas y saludables para picar entre horas es hummus con palitos de zanahoria. Es una opción muy nutritiva que podemos optar por elaborar nosotros mismos en casa o si somos más perezosos, comprar los productos ya elaborados. Tanto el hummus (con distintas variantes) como la zanahoria en palitos son productos de Mercadona. En caso de que, dado que tenemos mucho tiempo libre, queramos elaborar nosotros mismos el hummus, necesitamos lo siguiente:
Una de las meriendas más socorridas es tomar cereales con leche o con yogurt. Sin embargo, en vez de optar por los típicos cereales de chocolate con altas cantidades en azúcares, sería recomendable hacer una combinación un poco más saludable: cereales integrales bajos en azúcar con yogur natural. También podemos añadir algo de fruta que tengamos por casa, por ejemplo, arándanos, frambuesas o fresas.

Las aceitunas con anchoas es una forma de acudir a algo de picar que nos gusta, pero sin ser un ultraprocesado. Si queremos imaginar que estamos de domingo en la calle tomando un aperitivo, podemos acompañarlo de una cerveza sin alcohol. Además, hay que tener en cuenta que las anchoas son ricas en ácidos grasos omega-3, proteínas y vitaminas, fundamentales para llevar una dieta equilibrada.

La opción más sencilla y saludable de todas es la fruta, ya sea una pieza de fruta cualquiera o en macedonia. La receta recomendada para hacer una macedonia es la siguiente:


Hay un snack que encanta a todos, tanto adultos como niños: el fuet. Si bien es cierto que no debemos abusar de la carne, este tipo de embutido es rico en proteínas, se come fácilmente y puede salvarnos de una merienda después de tantos días sin saber ya lo que comer.

Si somos amantes de los típicos helados de bola y cucurucho que nos tomamos en verano, ahora podemos optar por una opción más saludable: polos de hielo. Estos se pueden elaborar con yogur, zumo y frutas y por eso son más nutritivos y menos calóricos que un helado tradicional. Para hacer polos caseros, solo necesitamos un molde para polos y usar el congelador.

