Si tienes dinero y estás buscando algo extravagante o raro en lo que invertir, entonces, sigue leyendo. porque en este post hemos recopilado los cinco vinos más caros del mundo. Por supuesto, no son vinos baratos de Mercadona: todos superan los 200.000 dólares y todos han sido adquiridos en reñidas pujas en las mejores casas de subastas del mundo.
Cuando salió a subasta en Hong Kong, en el año 2010, esta botella de Chateau Lafite 1869 causó un notable revuelo. La casa de subastas estimó que se vendería por unos modestos 8.000 dólares pero, para su sorpresa, un postor anónimo asiático hizo una oferta de 230.000 dólares y se quedó con él. Casi 29 veces más de la estimación de los técnicos.
Pagar 275.000 dólares por una botella de champán puede parecer una excentricidad para la mayoría de la gente, pero este vino tiene una historia única y emocionante a sus espaldas. En 1916, un barco que transportaba un cargamento de este champán fue torpedeado por un submarino alemán en la Primera Guerra Mundial, lo que provocó que se hundiera en el fondo del océano, donde permaneció durante más de 80 años cubierto por el Atlántico. Los restos del barco y de su cargamento fueron descubiertos en 1997, y se decidió conservar 2.000 botellas. Durante un tiempo no estuvieron a la venta, pero finalmente se están poniendo a disposición de clientes adinerados del hotel Ritz-Carlton de Moscú que pueden pagar semejante cifra por tener entre sus manos el champán más antiguo y caro del mundo.

Considerado por los especialistas como uno de los «mejores Burdeos jamás elaborados», una botella de este Cheval Blanc 1947 se vendió en una subasta a un comprador anónimo en 2010 por 224.598 euros. Se trata de un raro Burdeos hallado en la cava de un coleccionista y que fue adquirida por un comprador secreto en una subasta que tuvo lugar en la casa Christie’s de Ginebra (Suiza). Tras la subasta, el vino de la botella, un formato Imperial (seis litros), fue completamente reacondicionado en nuevas botellas y con nuevos corchos.

Orginario de los viñedos de la familia más rica del mundo, no sorprende que esta botella de vino tenga un precio tan escandaloso. Con el simbolismo en la etiqueta que indica la victoria de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial, se dice que este vino pertenece a una de las mejores cosechas de los últimos cien años de la comarca vinícola de Burdeos (Francia). Esta botella concretamente se vendió en una subasta en Christie’s a un comprador anónimo en 1997. Se trata de una botella Jeroboam, de 4,5 litros, el equivalente a seis botellas estándar de 750 ml.

Este vino californiano es, desde el año 2000, el más caro del mundo. En realidad lo es una botella de este tinto elaborado con uva Cabernet Sauvignon que adquirió en el año 2000 en una subasta con fines benéficos un exejecutivo de Cisco Systems. Chase Bailey pagó por esa sola botella medio millón de dólares. Eso sí, la botella es tamaño Imperial o, lo que es lo mismo, una que alberga seis litros. Del Screaming Eagle Cabernet 1992 salieron originalmente 7.000 botellas a un precio de 2.500 dólares por cada una de ellas y, antes incluso de que se pusiesen a la venta, ya había lista de espera para hacerse con ellas. Para aficionados a la enología, el vino se envejeció en barricas de roble nuevo, en nariz entrega un aroma a grosellas negras y a la vista tiene una apariencia púrpura bastante translúcida.
