El Parque Nacional de Doñana fue creado el 16 de octubre de 1969, hace ya 50 años, dando lugar a la preservación de uno de los espacios protegidos más importantes de España. En sus 122.487 hectáreas, expandidas entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, se encuentra una fauna muy extensa formada por numerosas especies de animales.
Se han registrado más de 20 tipos de peces de agua dulce en sus marismas que conviven con 10 especies diferentes de anfibios. Cerca de las marismas también sobrevuelan las 340 variedades de ave, mientras que las 13 clases diferentes de reptiles se acercan a las piedras más calientes a pleno sol. Doñana también es el hábitat de 37 mamÃferos, entre los que destaca el resurgimiento del casi extinguido lince ibérico.
Doñana es sin duda uno de los mejores parques naturales de Europa, por su labor en la conservación de algunos animales que habitan en esta reserva, a pesar del desafortunado accidente de la mina de Aznalcóllar en 1998, que causó graves problemas medioambientales.
La saca de las yeguas ocurre desde hace 514 años. Al amanecer del 26 de junio, los criadores de yeguas marismeñas, que habitan en el Parque Nacional de Doñana, las reúnen en un poderoso rebaño y las conducen a la feria de Almonte, previo paso por la aldea de El RocÃo para ser bendecidas. En Almonte les cortan el pelo, las limpian y las herran para ponerlas a la venta. Las que quedan, volverán a Doñana hasta el verano siguiente.
El lince ibérico, que habita únicamente en el cuadrante suroccidental de la penÃnsula Ibérica, es el felino más amenazado del mundo: en la actualidad hay unos 650 ejemplares. Y eso gracias a las labores de conservación y reintroducción, ya que en 2002 la población era de menos de un centenar. Doñana es uno de sus principales refugios en España.

En otoño, la cigüeña deja su nido en la penÃnsula y pasa el invierno en el norte de Ãfrica para regresar en febrero. Sin embargo, eso ha cambiado: la gran cantidad de comida en los vertederos y los inviernos más suaves hacen que cada vez más ejemplares decidan pasar la estación más frÃa a este lado del Estrecho. Ahora, decenas de miles de cigüeñas permanecen en Doñana en invierno.

Doñana es hogar de una veintena de especies de reptiles. Entre ellas, el camaleón común, cuyo hábitat se extiende por el sur de la PenÃnsula Ibérica, el norte de Ãfrica y algunas islas del Mediterráneo. Este reptil, famoso por el cambio de color de su piel según su estado de ánimo o en situaciones de ataque y cortejo, no avanza más de 30 o 40 metros al dÃa y la hembra puede llegar a poner hasta 45 huevos en una puesta.

Las extensas marismas de Doñana son un paraÃso para las aves acuáticas. Con su elegante porte y su plumaje rosado, los flamencos son los reyes alados del parque, aunque en primavera y verano deben compartir su hábitat con las aves migratorias llegadas de Ãfrica. El amanecer, con los colores del alba reflejados en las láminas de agua, es la hora mágica para contemplar a este ave en todo su esplendor.

La enorme biodiversidad de Doñana abarca unas 300 especies de aves, casi 40 de mamÃferos y miles de invertebrados, algunos de ellos endémicos. Estos últimos son básicos en el ecosistema del Parque Nacional, ya que son la base de la alimentación de las aves que habitan o pasan por aquÃ. En la imagen, un escarabajo longicornio descansa sobre la corteza de un árbol en Doñana.
