En España hay más de 180 playas que miden más de dos kilómetros de longitud. De entre todas ellas, hay cuatro rarezas propias del libro Guinness. Tres están en Huelva, en el entorno del Parque Nacional de Doñana, y la otra, en Fuerteventura. Son las playas más largas de España, las únicas que superan los 10 kilómetros de longitud y en las que, seguro, podrás mantener la distancia social de dos metros con tu vecino de toalla o sombrilla.
En estas cuatro playas no hacen falta medidas para asegurar la separación durante la ‘nueva normalidad’: son tan anchas y tan extensas, con una lengua de arena tan tendida, que la soledad está casi asegurada. Estas son…
Regenerada en 1989 y 2004, es una playa de arena dorada con un acantilado arenoso. En pleamar el agua alcanza en ocasiones el acantilado. Al tratarse de una playa de gran longitud, es difícil uniformizar sus características. En cualquier caso, se trata de una playa virgen sin servicios, salvo en las proximidades de Matalascañas, y en la bajada de Maneli.


Esta enorme playa virgen nace en La Antilla (Lepe), y muere en la desembocadura del Río Piedras. Coincide con la fachada litorial del Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido. De enorme interés ecológico, se puede acceder a ella desde la propia playa de La Antilla o , en barco, atravechando a pie la Flecha. Es de arena dorada, apenas cuenta con infraestructuras y su nivel de ocupación suele ser bajo. Tiene algunas áreas nudistas y en la zona más próxima a La Antilla dispone de servicio de sombrillas y hamacas.
